martes, 5 de septiembre de 2006

T4.- BLOGS: ESCRIBIR EN LA RED

T4.- Blogs: Escribir en la Red

Los blogs son sitios de la libertad de expresión, una tecnología amada y al mismo tiempo temida por el periodismo tradicional, cada vez más difundida en grandes empresas, escuelas e instituciones públicas. Los blogs de escritores, periodistas y personalidades públicas de los Estados Unidos son ya un hito de la Era de la Información.
En la medida de lo posible, se evitará un lenguaje técnico o difícilmente comprensible: el blog nace con una vocación demócrata, y la esperanza subyacente a esta idea es que cada persona, independientemente de sus conocimientos de informática, pueda plasmar rápida y fácilmente sus pensamientos en la Red.

Blogs y páginas personales estáticas
Toda página web que se publique en la WWW y que no pertenezca a ninguna empresa ni corporación, se considera personal. Las páginas personales abundan todavía muchísimo en Internet, y suponen un peso importante en el número total de contenidos publicados.
Millones de personas se instruyen cada año para aprender a “hacer páginas web”, como si de un oficio artesanal se tratara.
Cada día se publican miles de nuevas páginas personales, aparatosamente diseñadas en HTML, y cuyo contenido puede ser todo lo variado que se pueda imaginar.
La página personal ha sido hasta hace unos años todo lo máximo que un internauta podía concebir acerca de su presencia en la World Wide Web. Pero la página personal adolece de varios defectos cuando la comparamos con los blogs. Efectivamente, un blog es también una página personal, pero se diferencia de lo que por tradición se ha venido llamando “página personal” por una serie de motivos.
La página personal es estática: esto significa que su contenido se deja a veces sin actualizar durante meses, incluso años, y a menudo se abandona en los servidores que ofrecen espacio libre. Esta imagen de las webs de páginas personales como grandes “cementerios” de contenido no deja de ser algo exagerada y romántica, pero se acerca bastante a la verdad. Teniendo en cuenta que para actualizar una web estática hace falta editarla, guardarla y “subirla” en un servidor, la pérdida de tiempo y el esfuerzo asociado, rara vez merece la pena.
Las páginas personales tradicionales, vistas desde una perspectiva pragmática, están perdiendo sentido conforme pasa el tiempo. Desde luego la información que no precisa ser actualizada puede ser editada por la “vieja escuela” estática, y modificada muy de vez en cuando si hiciera falta. Puesto que hablamos, sin embargo, de páginas que necesitan ser cambiadas varias veces al día y con rapidez, no recurrir a la tecnología que se nos brinda con los blogs es el equivalente informático de la expresión “matar moscas a cañonazos”.
A veces, los autores de blogs compatibilizan su blog con una página personal estática con contenidos tales como una biografía abreviada, un curriculum vitae, fotos, y otros extras.
Cuando se empieza a utilizar un blog, el atractivo de las páginas personales estáticas decae hacia un rol accesorio, y allí se queda. Ahora los internautas experimentados se hacen conocer a través de sus blogs; y si el internauta tiene pretensiones gráficas, el blog le permite dar rienda suelta a su creatividad, gracias al sistema de plantillas (que veremos con detenimiento más adelante).

1 comentario:

Apolo dijo...

me gusta mucho este articulo, pero no estoy del todo de acurdo, ya qye se bede de entender muy bien la utilizacion del aherramienta